MARTÍ CEBALLOS
Fauvismo y expresionismo

EL SUBJETIVISMO PICTÓRICO


Una primera experiencia expositiva que llega justo en el momento que tenía que llegar, en aquel punto de madureza personal y profesional, que permite que Martí Ceballos defienda su esencia de artista-pintor por tradición familiar, información genética y ambiental, y voluntad implícita y explícita de ser aquello que, por todas estas circunstancias, tenía que ser tarde o temprano, o que había sido siempre, aunque hasta ahora de manera íntima y casi secreta.


Martí Ceballos es de aquellas personas, dotadas naturalmente para el dibujo y la pintura, que han dibujado y pintado siempre, más que escrito y hablado, por placer y por necesidad de comunicar sus vivencias, temperamentalmente diversas, por medio de la mancha y del color, en un contexto formal siempre figurativo, de factura plenamente contemporánea, donde se detecta su amor por los expresionistas alemanes del grupo “Der Blaue Reiter”, por los “fauvistes” o por la genialidad singular de un Van Gohg.


Martí Ceballos es un pintor de sensaciones más que de realidades, aunque parta de la realidad externa para conseguirlas, de manera que todos los temas que nos propone, paisajes y figuras, responden a esta voluntad de recrear la vida según criterios de verdadero artista-pintor-creador, que hace y deshace, con imaginación e inventiva, y especialmente con el uso subjetivo del color, de acuerdo con las normas sutiles que cada cuadro determina.


Guillermo Martí Ceballos, ha abandonado la línea neo-impresionista de su padre, el pintor Oriol Martí, sin renunciar a su herencia paterna, ni a la de otros pintores famosos, que le ha servido para definir este estilo propio que nos presenta ahora públicamente por primera vez en la Galería Kreisler y que con la evolución propia del tiempo nos llevará por caminos inexplorados que él mismo, hoy por hoy, todavía desconoce.


Claudi Puchades

Periodista

Catalunya radio

Marzo, 2000




Su obra, es verdaderamente interesante, se diría, una especie de retorno en cierta manera, al significado del sentimiento “nabis”, su obra es altamente personal, llena de fuerza expresiva y de un cromatismo encarnizado, sus figuras distorsionadas expresamente, quieren explicarnos la personalidad de cada una, las bondades y aquello que no es tal bondad, sus debilidades, y en cuanto a los paisajes, parecen rugidos de fieras, pero que tienen una fuerza muy peculiar, resultado, diría yo, de la personalidad del pintor, del cual me entristecería no poder ir siguiendo su trayectoria plástica, pues me parece que tiene mucho que decirnos.


Josep Maresma i Pedragosa

Crítico de Arte/Miembro de ICOM

Catalunya radio

Abril, 2000



FAUVISMO Y EXPRESIONISMO


Adscrito al expresionismo alemán, Guillermo Martí Ceballos efectúa su primera muestra individual. Es un pintor preparado y que tiene vivencias que transmitir. El diseño gráfico y el cartelismo a los que se dedica con éxito profesional no le han disminuido el profundo sentido de la pintura. El color es comunicativo y sus intensidades no son gratuitas. Construye bien sus telas y hace de las mismas universos propios... Tiene calidad y amplitud de visión para expresar un mundo propio. Recomiendo la visita.


Josep Mª Cadena

Crítico de Arte

EL PERIODICO DE CATALUNYA

Abril, 2000



Del 26 de Abril al 13 de Mayo, en la galería KREISLER, ha expuesto el pintor Guillermo Martí Ceballos, hijo también del pintor Oriol Martí. Martí Ceballos ha estudiado en la escuela Massana y con los artistas Boter y Santaló, y es miembro del Circulo Artístico de Sant Lluc. Su paleta maneja una gama cromática muy fuerte y atrevida, pero el resultado es tan cautivador como pudiera serlo el de un fauvista o expresionista alemán. En esta muestra capta paisajes de Barcelona, la figura humana y bodegones.


Eduardo Mirallet

Crítico de Arte

LA BROCHA

Mayo, 2000



En su primera exposición individual -sabiamente tutelada - Guillermo Martí Ceballos recrea de una manera novedosa y se introduce -por supuesto- en ella, la atmósfera pictórica de quién con el vigor de su toque de pincel y la relación íntima entre los colores utilizados, se pone al servicio de la intensidad expresiva que emana de su interior, con una plasmación agresiva en la simplificación de las formas y de la perspectiva, así como la aplicación y la exaltación - y el disfrute- de esa gama de colores casi puros, que le sumergen en ese mundo escogido del fauvismo.


Su obra es audaciosa, diría casi provocadora en ciertos matices, de un coraje ejemplar, de una gran elegancia y de una sensibilidad exquisita, en particular -esto último- , en cuatro gouaches frágiles y deliciosos.


Eduardo Bengoa

Crítico de Arte

GAL ART

Mayo, 2000



MARTÍ CEBALLOS EN LA GALERIA CONSELL D’ART


He podido comprobar ahora, que lo que me impresionó de su obra en la primera exposición que pude admirarle, no me ha decepcionado, más lo contrario, he encontrado una interesante evolución y una nueva manera de trabajar su pintura y una nueva fuerza en cada de sus jugosas pinceladas.


Entonces hablaba del sentimiento nabis, de su fuerza personal y absolutamente expresiva que conjuntaba acertadamente con este fuerte y firme cromatismo, el cual da auténtica personalidad a su obra; la bondad y la no tanta bondad de sus personajes explicados, de sus debilidades, aquello que es la expresión de la realidad y de lo que es auténtico, plasmado con seriedad, serenidad y sinceros deseos.


Pienso que sigue un buen camino que es necesario que lo vaya madurando y que sea fiel y responsable a través de su obra, como hasta ahora lo ha sido.


Josep Maresma i Pedragosa

Crítico de Arte/Miembro de ICOM

ARXIU D’ART

Febrero 2003



MARTÍ CEBALLOS Y EL COLOR COTIDIANO


Seguidor del expresionismo alemán, Martí Ceballos siente el color de los hechos cotidianos. Poetas y pintores suelen ver la ciudad y a los ciudadanos corrientes en tonos grises, agobiados estos últimos por la vulgaridad de los hechos cotidianos. Martí Ceballos, sin embargo, nos da la satisfacción de las parejas que pasean, de los hombres que esperan en un bar o de los hombres y mujeres que transitan por un lugar tan habitual como es la Rambla de Barcelona.


Los óleos y gouaches sobre papel y cartón que presenta Martí Ceballos son síntesis de la realidad. Esquematiza dentro de la figuración y hace que el color sea el principal vehículo de su bien elaborada manera de ver y de pensar. Aporta sus ideas y hace que afloren las de los demás.


Josep Mª Cadena

Crítico de Arte

EL PERIODICO DE CATALUNYA

Diciembre 2003



Siguiendo la línea del buen gusto, y de variedad de estilos, la Galería Gonzalo Oliván, recoge hasta el 16 de Abril la obra del artista pintor Martí Ceballos, que en su catálogo hace toda una declaración de intenciones, haciendo eco de una cita del pintor francés Paul Gauguin “ El artista no debe copiar la naturaleza, sino tomar sus elementos y crear un elemento nuevo”.


Martí Ceballos, que dice que su vehículo es el color, es un artista inquieto, y valiente a la hora de expresarse, en todo tipo de temas: desnudos, paisajes, retratos y bodegones.


Con una herencia confesada del expresionismo alemán, y con un gusto exquisito por las formas y estructuras, consigue, con esta gama de sinfonía de colores, un universo personal dónde todo lo que muestra es tan real y cotidiano como nosotros. Con una gran libertad de movimientos y de alteraciones de las formas, espacios que sobrepasan sus cuadros, dándoles una vida personal que el espectador puede intuir. Con todo ello, una sensación de ver un artista que ve a través de la obra una forma de conocimiento, de abrirse interiormente con todo aquello que explica, dónde puede pasar desde la más pura de las emociones con dos rostros enamorados y la ternura más absoluta -reflejada en el retrato de su hija Andrea- a una atmósfera urbana, reuniendo pictóricamente a elementos tan contrapuestos como nuestra Punta y los coches aparcados en la Fragata.


Gracias a una percepción, una gran imaginación creativa, y una seguridad en todo aquello que expresa, en cada uno de sus cuadros nos podemos aproximar a una parte de él mismo, invadida por sus grandes colores omnipresentes en todos sus cuadros y musicada por uno de sus cuadros más estelares, según mi opinión, con los Beatles como protagonistas, y dónde a través de todos los elementos de los cuadros muestra sus grandes virtudes como gran definidor, a través del color, de nuestro mundo visual.


Y teniendo el gran reto de cada día, de no querer ir de una temática colectiva, ni siquiera de definir desde un papel la estructura final de un cuadro, haciendo que el Arte le hable a él mismo, para hablarnos artísticamente después a nosotros.


Albert Roca

Crítico de Arte

L’ECO DE SITGES

3 de Abril de 2004


MARTÍ CEBALLOS: EXPRESIONISMO CROMÁTICO


Nuevamente, el tándem Gal-Art, Arte y antigüedades y el restaurante Can Baladia de Argentona, brindaron una perfecta combinación de espacio gastronómico y entorno pictórico, gracias a la muestra a la obra de Guillermo Martí Ceballos Mirades (Miradas) que expuesta hasta el pasado 15 de noviembre, y donde el artista ofreció una muestra de su adoración por el expresionismo y su admiración por el fauvismo.


Ceballos (Barcelona, 1958), presentó una obra de gran dominio cromático, en una temática no exenta de un figurativismo con ciertos toques románticos, intimistas y atmosféricos, plasmando una expresión espontánea y encendida, en exteriores y paisajes con predominio de tonos vivos, potentes, muy vehementes. Sus rostros de mujer, de mirada vacía y expresión distante, invitan al espectador al enigma y el misterio de la esencia femenina.


Trabajos con claras referencias a las primeras vanguardias artísticas del siglo XX, a través de un pincel definido y preciso, pero con soltura y ligereza, mostrando también excelentes conocimientos de dibujo


Una obra visualmente impactante, muy descriptiva y expresiva – estudió diseño gráfico en la Escuela Massana – con un interesante juego lumínico, autoridad de formas geométricas, delimitadas por el color, de temas diversos, con especial incidencia en la figura femenina.


Marta Teixidó

Crítica de Arte

Tibuna Maresme

Noviembre 2011