Blog

La fealdad: estigma de nuestro tiempo

DSC00685

De nuevo me han publicado una carta en varios diarios catalanes, concretamente en el Periódico, el Pun Avui y en La Vanguardia (como carta resaltada) que en cierta manera enlaza con la anterior carta que publiqué en el post anterior. Soy consciente que la carta no hace referencia a la temática concreta de este blog, como véis en el título de este post, pero creo que toca un tema que en cierta manera se relaciona de manera directa con el arte y con las artes plásticas en general, es decir, la estética y el buen gusto que han de ser, a mi parecer, la base inquebrantable del arte. Nuestra sociedad, en una clara decadencia estética, nos da cotidianamente muestras de este declive tanto en las cuestiones que merecen una mayor atención y que son más importantes (el arte y el respeto por la naturaleza) como en las más triviales del día a día. No he podido extenderme más debido al limitado espacio que se dispone para la publicación de una carta en los diarios, pero esta decadencia estética viene sin duda como consecuencia de una falta de educación, de sensibilidad, de cultura y en general una atrofia de aquellos valores que hacen que la especie humana sea en ocasiones admirada por los propios individuos. Pero esta sí que es una historia paralela que se aparta mucho del contenido de este blog.

Os transcribo íntegra la carta publicada. Obviamente los comentarios, siempre si son respetuosos, serán bienvenidos.

La feadad: estigma de nuestro tiempo

“Cuando uno contempla detenidamente la estética de nuestro atolondrado tiempo y la compara con la serenidad, la belleza y la naturalidad de tiempos pasados, no deja de sentirse nostalgia y al mismo tiempo tristeza, decepción e impotencia.

Casi todo a nuestro alrededor, y me refiero a aquello que es creado por la mano del hombre, adolece de falta de buen gusto y atención por la estética. Y no me refiero solamente a la estética de las cosas importantes, como el terrible impacto visual i medioambiental que la especulación urbanística ha causado sobre los núcleos urbanos y la naturaleza, con edificaciones desmesuradas de una fealdad que hiere, o los agravios cometidos contra el arte, ultrajado con numerosas y lamentables ocurrencias, sino también a lo que afecta a nuestro entorno cotidiano.

Diría que una gran mayoría de productos de consumo o de la propia estética personal ofenden nuestros sentidos; desde un simple accesorio para el hogar (una lámpara, un “souvenir”, un mueble, etc.,) hasta la propia indumentaria personal o de uso diario (un vestido, un casco para la moto, un peinado, un tatuaje, etc.,). Con la mirada frívola estas trivialidades pueden hacernos reír pero toda esta fealdad va calando en nuestro subconsciente con intensidad y prodigalidad, pervirtiendo nuestro gusto innato y estableciendo así el estigma de nuestro tiempo del que ya ni nos percatamos.

Sin duda también se crea belleza en el presente pero lamentablemente es tan escasa que queda eclipsada ante la abrumadora y masificada fealdad y el imperante mal gusto.”

DSC00723

vidal-chili

xr-1000_kagayama_tc2

20110323092119134070594403_extras_albumes_0

 

7417-944-500 buendiario-museo-artes-decorativas-hamburgo-inaugura-exposicion-sobre-objetos-de-mal-gusto-2

Tweet about this on TwitterShare on FacebookEmail this to someoneShare on Google+Pin on Pinterest

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *