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Subirachs: escultor, pintor, dibujante y grabador

 
Subirachs trabajando en la Sagrada Familia
El pasado 7 de abril nos dejó el escultor catalán Josep María Subirachs a la edad de 87 años. Pintor, grabador, dibujante y ante todo escultor polifacético que se movió entre el noucentismo inicial, la abstracción, el expresionismo y la figuración.
 
Reconocido a nivel internacional por su extensa e importante obra, se le conoce especialmente por su trabajo en La Sagrada Familia de Barcelona. Durante 20 años vivió en una de sus dependencias para poder realizar el encargo de la Fachada de la Pasión en la que esculpió numerosas figuras de un cubismo expresionista llenas de fuerza y expresividad. Sin embargo esto le cosechó las criticas, a mi juicio totalmente injustificadas, de algunos de sus anteriores compañeros de la época vanguardista partidarios de dejar las obras del templo en el estado en que se encontraban a la muerte de Gaudí. Digo que me parecen injustificadas porque a mi entender el trabajo que realizó Subirachs en la Sagrada Familia, arduo trabajo de más de 20 años, me parece magnífico y coherente con la obra de Gaudí. Sus figuras de contundentes líneas rectas, diría que aproximadas a un cubismo picassiano, tienen una gran fuerza expresiva que me recuerda también a los grabados en madera que los expresionistas alemanes, Kirchner y Schmidt-Rottluff, realizaron en busca de ese arte primitivo que tanto amaban. En contra de esas críticas diría que me parece lógico continuar la obra inacabada de Gaudí ya que se trata de un templo, algo así como una catedral. La mayoría de las catedrales o grandes obras arquitectónicas que existen en el mundo fueron continuadas tras la muerte de sus creadores por discípulos y por las generaciones que le siguieron. Obras de tal magnitud, que requerían varios siglos para concluirlas, no podía ser íntegramente realizadas por los mismos que las impulsaron.
 

 

Escultura de Subirachs. A la derecha grabado en madera de Schmidt-Rottluff
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Fachada de La Pasión
 
Tuve la suerte de poder estrechar la mano de Subirachs en una ocasión. En esta época, en 2003, yo compaginaba la pintura con mi trabajo de diseñador gráfico en la empresa de cosmética Myrurgia, que estaba ubicada en la calle Mallorca muy cerca de la Sagrada Familia. Casualidades de la vida en el bar donde yo a veces desayunaba me encontraba a menudo a Subirachs. Normalmente estaba sentado con algún artista colaborador. Junto a mi deseo de saludarle tuve la idea de llevar un libro suyo para que me lo dedicase, un libro que había adquirido en una imprenta de libros de arte donde había trabajado hacía ya algunos años, «Álbum de Taller» de la editorial Àmbit, con un prólogo de Camilo José Cela. El libro en cuestión era de gran formato cuadrado y contenía dibujos realizados a lápiz de estilo más bien surrealista. Cuando me acerqué a su mesa, estaba aquel día acompañado de un artista veterano que había visto a veces dibujando en el Cercle Artistic de Sant Lluc, lugar que yo también frecuentaba, me sonrió y al verme con su libro debajo del brazo me dijo : «Vols que et signi el llibre, no?»( «¿Quieres que te firme el libro, no?»). Supongo que debían haberle pedido alguna que otra vez su rúbrica, aunque curiosamente esto suele pasarle más a personajillos irrelevantes a los que es difícil acceder y en cambio a todo un artista de renombre internacional puedes acceder sin ninguna dificultad ¡Paradojas de este absurdo mundo! Me hizo una dedicatora en el libro y le mostré un catálogo de una exposición que yo estaba casualmente realizando en este momento. «Veig que t’agrada el fauvisme – me dijo. Té força. Si m’és possible aniré a veure-la» («Veo que te gusta el fauvismo. Tiene fuerza. Si me es posible iré a verla»). Me despedí de él y de su ayudante y me fui la mar de satisfecho. La verdad es que no sé si fue a ver mi exposición o no, supongo que no ya que sino me lo habrían comunicado en la galería, pero aun así fue todo un gesto por su parte.
 
Quede pues constancia mi homenaje y respeto por este artista, injustamente criticado, que aunque ya no esté presente nos ha dejado una gran obra que lo hará inmortal.
 
Os paso algunas imágenes, dibujos a lápiz, del libro Álbum de Taller de la editorial Àmbit. Como podréis comprobar también era un buen dibujante, todos los buenos escultores suelen ser grandes dibujantes.
 

 

Portada Álbum de Taller
 
Dedicatoria

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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3 Comments

  1. Fernanda Cerda Rodríguez

    Estoy completamente de acuerdo contigo, las obras producidas por Subirachs en la Sagrada Familia se integran perfectamente con el conjunto arquitectónico levantado por Gaudí. Además un artista que venera al gestor de una obra que va a intervenir, respeta y aporta a la misma como si se tratase de un gran jardín botánico manteniendo la armonía original de su creador y nunca en detrimento de ella.

  2. Alejandro

    Buenas tardes, en este artículo tan interesante, aparece una litografía, la penúltima, que parece un amanecer que se transforma en una cara y luego en un edificio… acabamos de encontrar esa litografia original… podría decirme donde puedo conseguir información sobre la misma? Muchas Gracias!!

    1. Martí Ceballos

      Disculpe mi tardanza en contestar pero los comentarios han estado desconectados por problemas informáticos que desconozco y hasta ahora no me había dado cuenta.

      La lámina a la que usted se refiere la saqué del ALBUM DE TALLER presentado por Camilo Jose Cela. La editorial es AMBIT de Barcelona. Quizás allí pueda conseguir alguna información o contactándo con la familia del artista.

      Espero habérle sido de alguna utilidad.
      Saludos.

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