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Alquilar una galería de arte

 
Recientemente estuvimos discutiendo con el propietario de una galería de arte y una pintora sobre el tema de si es correcto alquilar o no la galería de arte para exponer los cuadros ¿Debería el artista alquilar una galería de arte para exponer sus obras? ¿Es correcto que un galerista cobre un alquiler por ceder un espacio en su galería? Sin duda alguna este es un debate que desde hace algunos años parece que es un tema de discusión por parte de todos los implicados en el negocio del arte, sin embargo requiere matizarlo un poco. Desde el punto de vista legal el propietario de una galería de arte es libre de gestionar su negocio como más le convenga y realizar con el artista el tipo de contrato que ambas partes resuelvan en un acuerdo por escrito o de palabra. A saber:

1/ Un porcentaje por las obras vendidas (Normalmente era de un 40% pero ahora suele ser de un 50% )

2/ Un alquiler del espacio por un tiempo determinado.
3/ O ambas cosas a la vez, es decir, un alquiler y un porcentaje pero más reducido.
 
Obviamente pueden existir todos los acuerdos que artista y la galería estén dispuestos a aceptar, como por ejemplo la cesión de alguna obra para el fondo de la galería en el caso de que no se realizara ninguna venta, etc. Después también está el tema de los gastos añadidos de la exposición: impresión de catálogos, posters, vernissage, envío de catálogos y mailing electrónico, inserción de anuncios en alguna revista especializada o diario, etc.
 
Lo que normalmente solía hacerse hasta hace pocos años era que la galería se hacía cargo del alquiler, es decir, cedía su espacio para realizar la exposición al artista durante un tiempo determinado a cambio de un porcentaje del 40% para la galería por la venta de los cuadros (La opción 1). El artista normalmente pagaba los catálogos y quizás parte del vernissage; la galería por su parte se encargaba de enviar los catálogos (ahora esto se suele hacer por correo electrónico), se encargaba de enviar y de difundir algún anuncio en la prensa, y por supuesto de vender la obra tanto a los clientes de la galería como a los clientes del artista. Si se vendían algunas de las obras, cosa que normalmente sucedía hace unos años, tanto el artista como la galería podían sostener su negocio y obtener aceptables beneficios.
 
Hoy en día, con la llegada de la crisis económica y la consecuente falta de recursos, las ventas de cuadros han descendido de manera drástica, y por tanto artistas y galerías han visto como su modus vivendi hacía aguas. Estos últimos, al no poder sostener los gastos que conlleva una galería se han visto obligados a cambiar los acuerdos, que normalmente se venían efectuando desde hacía muchos años, por la opción de alquilar su espacio a los artistas (es decir la opción 2) con el consecuente desacuerdo por parte de estos. Y es aquí donde se crea la polémica: ¿Cual de estas opciones es la que debería prevalecer?
 
Mi opinión personal, tanto por motivos de lógica conveniencia como por motivos éticos o de sentido común, es sin duda ponerme al lado del artista. Con todos mis respetos a los galeristas honrados (de los «espabilados» ya hablo en mi artículo «Arte, crisis y espabilados») es evidente que el artista no tiene la culpa de la actual crisis económica, con lo cual no sería justo cambiar unas condiciones que en su día enriquecieron a muchas galerías de arte. Algunos galeristas alegan: «¡Todos tenemos que arriesgar en estos momentos difíciles!»; por supuesto, pero el artista también arriesga con su trabajo, con su tiempo, con sus gastos de material, con el coste que supone el transporte de los cuadros, con la impresión de los catálogos, con el vernissage, y con lo más importante, su obra que es al fin y al cabo el «producto» que se ha de vender y que hace que los aficionados al arte entren en una galería. Creo que el riesgo del galerista es apostar acertadamente por aquel artista en el que cree, en el que confía y mediante el cual, si ha sabido gestionar su obra y encontrar a los compradores adecuados, podrá obtener buenos beneficios. En la actualidad el artista, como consecuencia de la presión de las galerías, ha cedido en la mayoría de los casos un 10% de sus beneficios pasando de un 40% a un 50% a favor de la galería ¿Que más debe sufragar el artista? A nivel ético, en mi opinión el trabajo del artista es crear y el trabajo del galerista es vender y entre ambos debe existir una confianza y una fidelidad. Para mi es una cuestión de sentido común, cada uno debe realizar el trabajo que sabe hacer.
 
En nuestra discusión con el galerista y la pintora yo argumenté que si se tratase por ejemplo de una tienda de decoración, de muebles o de cualquier otro objeto, sería impensable que al proveedor se le exigiese un alquiler por colocar su producto a la venta en dicha tienda. Lo normal en todos los casos, excepto en las galerías de arte, es que el producto se deje en depósito o incluso que se pague por adelantado al proveedor. Ya sé que el arte no es un «producto», es algo más que esto y no como tal lo hemos de vender, pero como en cualquier otro negocio existe un riesgo para el comerciante, es él quién debe tener suficiente sagacidad para llevar su negocio adelante. El proveedor, en este caso el artista, también asume un riesgo: no vender, perder su tiempo , su dinero y tener que dedicarse a otra cosa.

 

 

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8 Comments

  1. Anónimo

    1-Si un artista es bueno rara vez se le planteara pagar para exponer en una galería!

    2-Nadie te obliga a exponer en una galería pagando! Seguro que puedes hacer exposiciones en diferentes sitios que no sean una galería de arte, como un bar, etc.

  2. Ceballos

    1. Creo que el concepto que tú tienes de "bueno" no va con la realidad. Ser bueno no es sinónimo de famoso o conocido. Se puede ser bueno y no tener acceso a las galerías de élite y se puede ser malo y tenerlo.

    2.- Por supuesto que nadie te obliga a exponer en un galería de arte pagando, pero esto es una dinámica que curiosamente ocurre especialmente en los últimos años y que solo beneficia al galerista. Está claro que puedes exponer en un bar, en la calle o en el comedor de tu casa, pero estamos hablando de galerías de arte.

  3. Anónimo

    Creo que la opción correcta es que el galerista y el artista han de ir a medias. Han de trabajar en equipo para obtener un buen resultado e implicarse ambos en el éxito de la exposición.
    El galerista aporta galeria y marketing a cambio de un buen porcentaje sobre venta, sobre todo ahora que la comunicación es online. El artista aporta obra y también se implica en el marketing.

    Por cierto, hay sectores en los que el intermediario obliga al fabricante a pagar catalogos y publicidad. En estos sectores se ha estrangulado en tal exceso al fabricante, que hoy están en crisis total por asfixia del proveedor. No se puede matar a la gallina de los huevos de oro porque al final, mueren todos.

    un saludo
    Séneca

  4. isabel gutiérrez

    Nada que objetar a lo que expones. Todo depende del acuerdo (sin presiones) entre la galería y el artista. Tan bién está la opción A, como la B. Hay veces que a un artista le convendrá exponer su dinero en un Show Room, porque tenga unos clientes asegurados, eso no está ni mal ni bien. Es un modelo como cualquier otro de exposición. Claro, lo que más ilusión nos hace a los artistas es que alguien nos ofrezca una exposición porque confían en nosotros, eso es lo ideal.

    El problema de todo es que ahora se vende efectivamente muy poco. En este sentido es en el que habría que abrir de nuevo "nuevos" caminos.

  5. Anónimo

    En princípio cualquier formula puede ser buena, dependiendo de las circunstáncias de cada cual, pero tengo la impresión que muchos galeristas pretenden obtener beneficios unicamente con lo que les pague el artista, sin preocuparse de lo que debería ser su labor de conseguir clientes y promoción para el autor. Así, cuando el artista es quien debe traer a la galería a sus propios clientes, ¿que sentido tiene alquilar una galería, puediendo exponer en cualquier sitio?
    Por otra parte, se habala mucho de la crisis que afecta al arte, cosa que es cierta, como tantas otras cosas, sin embargo mucha gente sí compra esos cuadros de chorretones que se venden, practicamente a peso, en los mercadillos, cuando practicamente por el mismo precio se podrían vender obras originales de mucha más calidad, si la gente tuviera el criterio adecuado para ello. A esa labor educativa podrían dedicarse tambien las galerias, en lugar de especular con las plusváluas de una firma reconocida, creada, no pocas veces, de forma fictícia.

    1. Anónimo

      Aquí responde el lobo feroz
      Aparte de crisis, globalizaciones, conexiones digitales etc. Tengamos en cuenta, todos que a la hora de establecer las condiciones de contratación lo primero que se tiene en cuenta es quien eres y que me aportas y eso vale para un lado como para el otro. Una sala de arte media cuenta con unos gastos aproximados de 2500 € incluyendo un alquiler medio de 1200 € por una sala de 180 metros cuadrados, alarmas, seguros, TELÉFONO, gestorías, LUZ, IRPF, informática, limpieza y otros, todo esto sin contar gastos de personal etc. Como galerista puedo apostar altruistamente por mí tiempo, y sueldo cosa que la mayoría hacemos muy a gusto, ya que tenemos otras formas de financiación pero los gastos tenemos que reducirlo lo más que podamos. En el 2013 (y remarco la fecha por si esto se leyese en mejores tiempos) no se vende, no se vende. Y la poca venta no compensa. Ej. Hablemos de márgenes.
      Regla de tres.
      Un artista medio valora su obra entre 2000 € y 3000 € el 25% 0 30% de comisión que es lo que se viene cobrando en la actualidad nos deja aproximadamente unos 600 € por obra ¿Cuántas obras tengo que vender para pagar , alquiler, luz, seguro, agua, alarma, teléfonos, gestorías, informáticos, otros y por supuesto sueldos que también queremos comer. (Sobre todo las salas que dan un buen servicio y se lo merecen, evidentemente no son todas) Pero la pregunta es ¿Cuántas obras tengo que vender de este artista para cubrir estos gastos? Segunda pregunta ¿Cuántas obras se venden de media en una sala (2013)? Como es obvio no es lo mismo vender una pieza de J. X. o una de Lorenzo Quinn por eso uno aporta y otro no. La negociación siempre se centra en la búsqueda de un equilibrio lógico que satisfaga a ambas partes. Recordemos también que hasta hace muy poco se podía hacer esta aportación con obras para el fondo de las salas que cada cierto tiempo se liquidaban en la muestra de fin de año o de forma aleatoria pero en estos momentos estamos de fondo de obras a tope y nuestros acreedores tampoco nos dejan pagarles con arte.
      A todas estas.
      • Un artista pide por su obra 2000 €
      • El 35% de comisión dan 700 €
      • El IVA del 21% resulta ser de 567 €
      • PVP 3267 €
      O sea me cuesta vender la obra por un precio elevado para el bolsillo actual y de mis 700 € tengo que pagar todos los gastos antes mencionados y además me afecta en el trimestral de HP.

      La crisis.
      No le dedicaremos nada de tiempo a este apartado que todos estamos sufriendo, pero que en modo alguno es 100% culpable de lo que nos está pasando.
      Síndrome Juan Palomo y lealtades
      Así somos, hasta hace 10 años un posible cliente entraba en la galería; observaba la obra de un artista, quería comprar la obra pero lamentablemente no le alcanzaba el dinero, volvía al año con el dinero, le preguntaba por el artista que estaba expuesto 12 meses antes al galerista, este seguramente tenía por contrato de alguna forma enganchado al artista o al representante. (El cliente no tenía modo de encontrar al artista) se localizaba la obra o el artista realizaba otra especialmente para este fiel cliente.
      2013 El posible cliente entraba en la galería; observaba la obra de un artista, quería comprar la obra pero lamentablemente no le alcanzaba el dinero, saca su iphone entra en google al año es amigo de facebook, seguidor en Twitter etc del artista. No tiene que volver más por esa sala. Conclusión. Ya no existen seguidores de sala, sino de artistas.
      Tenemos que encontrar nuevas fórmulas entre todos. Las galerías formadas por agrupaciones de artistas es una solución muy factible en estos momentos. Las salas públicas se están haciendo fuertes aparte de las limitaciones de las mismas, las galerías que ofrecen otros servicios como, librerías, talleres o restauración dentro de las mismas también están ayudando a soportar estos momentos.

  6. Pedro

    Es una pena pero muchos jóvenes artistas y no tan jóvenes se ven obligados a dejar de lado su vocación por la pintura. Es cierto que muchas galerías te obligan a pagar para exponer tus obras, incluso con precios abusivos y lo que es peor con horarios muy malos, con lo que poca gente podrá ver tu trabajo. Yo también soy artista y me es muy difícil encontrar formas de mostrar mis cuadros al óleo por este motivo.

  7. bernarda

    Hola, igual ya ha pasado mucho tiempo desde esta publicación y gracias a ella hemos montado una galería de Arte a coste cero, Somos Colibri Rojo una galería de Arte ubicada en C/Castanyer 23, nosotros no cobramos nada por el alquiler del espacio y estamos abiertos a toda clase de artistas, fotógrafos, ilustradores, creadores, escultores, etc, nuevos y reconocidos, funcionamos como las galerías de antaño solo por una comisión por las ventas, no nos quedamos con obra tuya y tampoco cobramos por el espacio, visita nuestra web http://www.colibrirojo.com, mira nuestra galería, vamos cambiando de artistas , hacemos promoción por redes sociales, por la revista del barrio y por nuestra web, déjanos un mensaje en colibrirojodesign@gmail.com, igual te interesa y nos beneficiamos juntos.

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