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La obra de pequeño formato

 

La mayor parte de la gente piensa que una obra de arte, aparte de ser de calidad e imaginativa, debe de tener unas grandes dimensiones para que sea una verdadera obra de arte. Cuando visitamos un museo, vemos como, generalmente, en torno a la obras de gran formato, la mayoría de la gente se amontona, es el centro de atención, y la obra ocupa casi siempre dentro del museo un lugar privilegiado. Es bien cierto que un cuadro o una escultura adquieren una majestuosidad que no tiene una obra de dimensiones pequeñas, pero cuando nos acercamos a la obra de pequeño formato y la observamos con detenimiento aparecen ricos detalles que nos habían pasado desapercibidos en un primer momento.

Normalmente, la grandes obras de arte, siempre han sido precedidas por obras de pequeño formato o esbozos. Como ejemplo quisiera señalar que cuando Pablo Picasso proyectó una de sus grandes obras , el Guernica (con unas dimensiones de 3,50 x 7,80 m), realizó previamente numerosos esbozos de pequeñas dimensiones que le sirvieron para llegar a su gran creación, y éstos pequeños esbozos, pequeñas obras maestras, fueron de vital importancia para llegar al resultado final.

Es importante tener presente que el cuadro de pequeño formato no desmerece en absoluto la obra de arte en sí misma. Tanto los grandes artistas del pasado como de la actualidad siempre le han atribuido un gran valor artístico y, en muchas ocasiones, por encima de la obra de gran formato. Una obra de arte no es más grande ni más pequeña por sus dimensiones, sino que lo es por su contenido. Así pues,  el cuadro de pequeño formato no hace «menor» una obra de arte sino que su valor artístico se debe buscar en su esencia. La principal virtud de estas pequeñas obras, radica en que casi siempre son la fuente de donde mana la primera idea, el primer impulso creador del artista, de la que posteriormente puede surgir la obra de gran formato, la obra final. Este primer impulso creativo contiene la esencia, la fuerza y la espontaneidad que brota del interior, de la parte más espiritual del artista, por lo cual su frescura, su color y su trazo son irrepetibles y únicos.

Os animo a observar con mayor intensidad éstas pequeñas joyas del arte, en muchas ocasiones desvalorizadas. Solo debéis aproximaros más a la obra y mirarla con ojos nuevos. Os aseguro que su belleza, cuando la obra es bella y de calidad, no os defraudará. Os dejo una pequeña muestra de algunos de mis pequeños formatos con la técnica del gouache. Si queréis ver más, podéis acceder a mi web Arte de pequeño formato.

 

¡Ah! Y el precio siempre es más asequible.

 

Cala en Ibiza, Gouache 15x21cm

Chica con collar de perlas, Gouache 10x10cm

Desnudo, Gouache 30x21cm

Rubia de ojos intensos, Gouache 10x10cm

Desnudo con rosas, Gouache 10x10cm

Desnudo durmiendo, Gouache 15x15cm

Mujer leyendo, Gouache 10x10cm

Niña con libro, Gouache 15x21cm

Paisaje primaveral, Gouache 15x15cm

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1 Comments

  1. Carlos Jorge Gallo Di Filippo

    Hola Guillermo:
    Me gusta mucho tu arte y el artículo me resultó grato.
    En general lo que hago está a la altura de mis posibilidades y el perqueño formato me otorga la comodidad técnica y espiritual para pintar o dibujar.
    Mil gracias.

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